Massimiliano, para los amigos Massi, acepta hablar de sí mismo y poner a disposición de las personas su experiencia vital, una experiencia que perfuma de plenitud, sensibilidad, escucha, introspección, belleza, desequilibrio y equilibrio, naturaleza, pasión …
Es domingo por la maana y tenemos una cita telefónica entre Turín (Italia) y Fuerteventura (Canarias)
“Hola Massi, buenos días”
“Hola Francesca, buenos días a ti. ¿Conseguiste ya pasear por la playa?”
Parece el inicio de una conversación como tantas otras, en plena desescalada después del confinamiento.
¿Pero Massimiliano es un torrente desbordado!
Basta un momento para darse cuenta que Massimiliano es una persona estupenda y que vive la vida a cien.
Massi me acompaña en un arduo viaje y me deja el también arduo trabajo de transcribirlo en este artículo.
“Somos afortunados, estamos en una isla. Respetando la normativa somos de todas formas afortunados, circundados del mar y los volcanes, que te recargan”
“Mi isla favorita en Italia es Pantelleria. La isla te equilibra, estamos hechos de agua y el hecho de estar en una isla te hace sentirlo aún más… ¡estamos hechos de agua y el agua es vida!
“Sí Massi, absolutamente sí. Te hace redescubrir lo esencial”
“Cuéntame cómo te enamoraste de aquella isla y como nació la historia que te ha traído aquí”
Es la misma curiosidad que yo siento respecto a ti por lo que reguarda a la India, el Ayurveda y la relación que tienes con este lugar. Cuando hemos conversado en otras ocasiones tú siempre te has definido ciudadano del mundo con el corazón en un sitio especial, la India”
“Sí, existen estos elementos que te ligan con el Ayurveda, que significa Ciencia de la Vida, con orígenes antiquísimos y que nos cuenta que la vida se basa en tres pilares que son el sueño, la alimentación y el equilibrio general de la vida”

Massi habla de los antiguos orígenes del Ayurveda, que no es sólo una sabiduría transmitida de generación en generación desde hace muchísimos siglos, sino también ciencia y estilo de vida. No olvidemos que se encuentran textos ayurvédicos antiquísimos que ya hablan y describen el Parkinson, antes que James Parkinson lo estudiase y describiese, aportando una contribución importante a esta patología que todavía hoy porta su nombre.
La importancia de un ritmo sano de sueño y vigilia, de una sana alimentación, de vivir en equilibrio, adoptando reglas de vida (entendidas como hábitos saludables) llevan a un paralelismo con la vida de un campesino de otros tiempos, cuando su jornada era gobernada por las horas de luz y de oscuridad, la alimentación basada en lo que producía en cada estación y a las características climáticas del lugar donde vivía y cultivaba… Un estilo de vida en armonía con la Naturaleza. El contacto con la Tierra y con la Naturaleza te permite vivir mejor, cualitativamente hablando.
La energía que nace del equilibrio y la armonía garantiza el bienestar, la prosperidad, el ser más luminosos.

Massi recuerda la experiencia vivida en Pantelleria con su mujer, donde escogieron un “dammuso”, una casa típica del lugar aislada del mundo, con un uso limitado de la energía eléctrica, en la cual saborearon la belleza de alzarse al alba e ir a reposar al ocaso. Cita fija: salir al abierto, en medio de la naturaleza, a desayunar con los primeros rayos de sol, con los pajaritos cantando y experimentando la Naturaleza… ¡una cosa fantástica!
“Te das cuenta que éstos eran los ritmos de nuestros abuelos. Ellos trabajaban muchísimo, ¡pero el cuidado del sueño era el cuidado más importante!”
Salud y bienestar son los objetivos del Ayurveda, que no es sólo ciencia, sino también filosofía de vida.

Massimiliano descubre el Ayurveda en Bratislava, poco después de haber sido diagnosticado de Parkinson, donde ya se encontraba por trabajo. Entra en este centro de Ayurveda titubeando y resta encantado del hecho que antes de recibir un tratamiento, tenga que pasar consulta con un médico ayurvédico, porque le han hecho notar que el centro donde se encuentra no es un centro estético. Una consulta médica muy diferente de las consultas clásicas: el médico no te llama “paciente” y se sienta a tu lado. Dos simples elementos que cambian completamente las dinámicas, la perspectiva y el concepto de tratamiento. Massi tuvo la oportunidad de contar su historia y de sentirse escuchado. El masaje que recibe después es regenerante para el físico y para el espíritu, acompañado de música, incienso e infusiones.

El Doctor Morandi del centro de excelencia de Milán para el Ayurveda aconseja a Massimiliano un centro Ayurveda en India, en Trisshur, donde hizo su primer viaje. Estuvo recluido en el centro, una especie de hospital, durante cuatro semanas. Una experiencia que Massi describe como muy positiva para él, durante la que escribió mucho, leído otro tanto y conectado consigo mismo. Desde aquella vez, todos los años vuelve a la India. Un momento de reposo siguiendo los ritmos de la naturaleza, de escuchar su propio cuerpo y sus propios ritmos y exigencias naturales, permitiéndole “llenar el depósito” de energía.

Massi actualmente va en India una vez al año durante un mes aproximadamente. En estructuras donde se practica el Ayurveda, una especie de retiro del caos del mundo, en el silencio de su habitación, alternando momentos de masaje, tratamientos, meditación y compartir con los demás. Los masajes ayurvédicos son importantísimos para reequilibrar los tres “dosha” (Vata, Pitta y Kapha), que corresponden a tres tipologías de la constitución física y energética. La utilización de aceites naturales, estudiados expresamente para las exigencias de la persona que recibe el masaje, fruto de la sabiduría milenaria de la misma ciencia ayurvédica, ayuda a mantener hidratado el cuerpo y un cuerpo hidratado contrasta mejor también el Parkinson. La utilización de aceites por todo el cuerpo, cabeza incluida, ayuda muchísimo a meditar. La meditación es otro elemento fundamental en la experiencia de Massi, una valiosísima ayuda también para un sueño de calidad, para pacificar la mente consigo misma.

Otra experiencia significativa para Massimiliano ha sido el curso de yoga, en particular el curso del Yoga de la Risa. El valor de la risa, contagiosa, ayuda muchísimo también en vertientes donde normalmente la ansiedad y la preocupación prevalecen, agudizando de modo disfuncional también las fases off del Parkinson.
El viaje para Massi es un valor añadido. El ser capaz de viajar sólo , a pesar de todo, es una experiencia estupenda.

Massi nos introduce en un tema para él muy querido: el arte de Vivir en la Belleza
Lo hace partiendo de una reflexión muy profunda e introspectiva, pero rica de referencias a lo que está ocurriendo hoy. Empieza en los años en los que estuvo al lado de su padre para ayudarlo después de un ictus. Un periodo largo seis aos interrumpido cuando su padre murió. Massi habla del dolor por su muerte, la dificultad de elaborar el luto, del sufrimiento, de las dificultades. Si no se está preparado para vivir la ida, el abandono y la muerte en modo sereno, acogiendo y gestionando el abandono y la muerte como parte integrante de la vida misma, se puede ir hacia una ruptura con el mundo externo que puede crear descompensaciones, como por ejemplo un bloqueo profundo de la producción de dopamina, como le sucedió a él.
“Es importante coger las cosas como son y vivir en la belleza, también gracias al arte, como la danza, la música …”

Massi siempre ha tenido una buena relación con la danza. Pero se intensificó en el momento que escuchó la noticia que el Ballet de Roma iba a hacer una prueba con personas con Parkinson. Telefoneó y respondió Giovanna Garzotto, de Dance Well, que lo invitó a encontrarla en Bassano, no pudiendo ir él a Roma.
Massi encontró el grupo de Dance Well en el antiguo quiosco del Museo Cívico de Bassano del Grappa. Allí encontró un fantástico grupo de personas (estudiantes, personas con Parkinson, refugiados políticos y, bailando sobre la hierba, ¡respiró la belleza!
“Bailar utilizando la imaginación, escuchando tu propio cuerpo, improvisando, utilizando las neuronas en espejo, en el grupo, en un ambiente sin prejuicios, te da una energía increíble, vibraciones muy potentes”, afirma y repite Massi con una voz bellísima, llena de vida y entusiasmo.

Massi decide divulgar esta práctica y se convierte en embajador, con un proyecto que asocia con Lavandería a Vapore, centro de excelencia en Piamonte y para todos la casa de la danza, en la cual Massi y su proyecto son acogidos con entusiasmo.
Consigue junto a tantos compañeros de danza y de belleza realizar también dos espectáculos importantes, incluidos en dos eventos como el Vignale Monferrato Festival 201 y el Primitive Accommodation para la Jornada Parkinson en la Lavandería a Vapore, ambos espectáculos bajo la regía del coreógrafo Daniele Ninarello, concentrando ambos un numeroso público.
Si la Danza es Movimiento, ¡nosotros somos la Danza!