Danza la Vida a Colores

Basándose en técnicas psicomotoras para adultos, este camino apunta a escucharse a sí mismo, a tu físico y a tus emociones y sostiene la integración motora, afectiva y relacional de la persona.

Es una invitación a autoconocerse a través del movimiento y la expresividad, tanto individualmente como interactuando con los demás con una música ambiental elegida por su poder evocativo-emocional.

Se entiende la danza como el libre movimiento conectado con la emoción la cual se convierte en expresión.

La terapia en grupo es un valor añadido, supone un amplificador, en el que no se juzga, del que se desprende seguridad y protección para aprovechar las oportunidades que la vida ofrece.

Realizar un simple baile conlleva la modificación de habilidades motrices en el que los esfuerzos de adaptación a cada movimiento de la danza suponen una complejidad mayor a la que se realiza en los clásicos ejercicios de entrenamiento mecánico.

Las emociones y relaciones que surgen dentro del grupo favorece la comunicación y fortalece la conciencia de la propia identidad, la fe en sí mismo y la autoestima aumentan, y con ello la sensación placentera en el movimiento.

No es necesario estar “hechos para la danza”, ni mucho menos, saber bailar. Basta con la predisposición a vivir un momento de bienestar y espontaneidad abandonando las tensiones, condicionantes y preocupaciones.

OBJETIVOS

Los objetivos que persigue esta actividad son:

  • Mantener la escucha del propio cuerpo en relación a las emociones personales.
  • Redescubrir y valorar el propio cuerpo como fuente de bienestar.
  • Mantener la capacidad de gestionar las emociones a través de la mímica facial, la gesticulación corporal y el movimiento.
  • Experimentar la fluidez del movimiento como herramienta para disminuir las tensiones emocionales y reducir la rigidez muscular.
  • Experimentar equilibrios y desequilibrios potenciando la percepción de nuestro propio centro de gravedad
  • Experimentar técnicas de respiración y relajación.
  • Experimentar movimientos inusuales con el fin de contrastar esquemas motrices disfuncionales.
  • Estimular la inteligencia creativa, el pensamiento divergente y la empatía.
  • Fortalecer la confianza y la autoestima.